Dios les bendiga hermanos.
Para mí es un gran privilegio poder compartir con ustedes estas fotografías de la hermosa celebración que tuvimos junto a los niños creyentes de Mérida, con motivo de la Celebración del 2do. Año, sin pausa, de reuniones de niños, una vez a la semana.
Estoy muy agradecida a Dios por darme la oportunidad de poder enseñarles cada día la incomparable Palabra de Dios, y aprender también de cada uno de ellos, principalmente de su fidelidad, y su creencia sencilla de las cosas de Dios.
Gracias a los padres y representantes también por apoyarme en esto y por hacer el trabajo desde casa. Somos un equipo, todos con el mismo propósito: «Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él». (Proverbios 22:6).
Ha sido una gran bendición entender que esa instrucción no es solo en las reuniones ni en una cierta edad: es la perseverancia y constancia de cada día las que harán que realmente no se aparten de ese camino.
Espero que disfruten de las fotografías y también de la preciosa Mérida y sus paisajes.
Les amo en Cristo.
Daniela de Ferrer.

























































































