Dios los bendiga, amados hermanos.
Les regalo algunas fotos de nuestra celebración del día de Pentecostés en nuestra ciudad primogénita. La enseñanza del día fue impartida por mi amada esposa, María de Brito.
Los jóvenes de la iglesia se encargaron de organizar juegos y un compartir de corazones, cerrando con un exquisito almuerzo oriental y un soleado baño de playa. Todo esto, como siempre, bajo la guía de nuestra amada hermana Eneida Rivas.
Bendiciones en Cristo.
Arturo Brito






























































