La Iglesia de Nueva Democracia, en Maracaibo, decido pasar todo un día juntos para compartir con los hermanos. Desde muy temprano nos reunimos en un bello lugar, con piscina y allí refrescarnos, ya que nuestra tierra es un «poquito» calurosa. Luego en horas de la tarde, casi noche, nos preparamos para juntos compartir de una muy bella velada plena de unanimidad, comidas, postre y bellos detalles. Aprovechamos para agradecerle a Dios por todo un año lleno de bendiciones y necesidades suplidas, donde la fidelidad del Todopoderoso se hizo, como siempre, evidente, porque, mientras hacíamos su trabajo, el se encargo de nuestras vidas.
Seguiremos haciendo lo encomendado y renovando nuestras mentes hasta la Gran Reunión (El retorno de Jesucristo); mientras llega ese día seguimos dando lo mejor de nosotros, y con todo nuestro corazón.