Dios les bendiga mis queridos hermanos.
Comparto con ustedes algunas de las fotografías de nuestras reuniones de niños en Mérida.
Ha sido una bendición poder compartir todo este tiempo con estos niños especiales, iniciados ya en los asuntos que Dios tiene preparados para cada uno de ellos. Agradezco también la colaboración que han tenido sus padres para que esto se pueda dar. No hay nada como ver y disfrutar de las sonrisas y el entusiasmo que tienen cada uno de estos niños al llegar el día de su reunión, y lo agradezco sobretodo sabiendo que es Dios quien produce eso en sus corazones.
También les comparto unas fotografías de un día especial que tuvimos en un parque aquí en Mérida donde disfrutaron mucho de la invitación que le hizo la Tia Maria Pérez para que pasaran un día diferente y la compañía también de algunos hermanos que pudieron estar.
Seguimos adelante con este llamado que Dios nos hizo donde no hay vuelta atrás y aprovechando este tiempo valioso en el cual nuestros niños pueden tener una mejor vida desde muy pequeños, y ¡lo mejor! de la mano de Dios, confiando plenamente en este hermosa promesa: «Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él».
Con amor,
Daniela





























































