De esta forma, en el Hogar Matute-Revette, todos los martes, compartimos la grandeza de la Palabra de Dios de una manera sencilla y en dulce comunión; así nuestros hermanos aprenden lo que está disponible, como recibirlo y qué hacer con ello después de recibido; porque nuestro ministerio cristiano es del «Cómo» hacer la Palabra de Dios una realidad en nuestras vidas, con amor y por medio del servicio.
Gracias a Dios por todo lo que tenemos y el valor que tiene el poder disfrutarlo con la paz y la misericordia de Dios.