Pentecostés, en Pto. Píritu.

El Hno. Javier López nos comparte.

Amados hermanos, Dios los bendiga.

Este sábado 30 de mayo, en horas de la mañana y de labios de este servidor de ustedes, compartimos la enseñanza «El Legado de Pentecostés»; que nos exhortó a seguir llevando la Palabra para continuar cumpliendo nuestro encargo; que, así como cada uno de nosotros tuvimos nuestro Pentecostés personal, al graduarnos de Seminario 1, así debemos seguir enseñando y presentado seminarios.

También fue de advertencia de como las corrientes de este mundo han llevado por doquiera de todo viento de doctrina al mundo mediante las redes sociales; y no sólo eso, sino que también las redes sociales son de atención para que, el que esté firme, mire que no caiga.

Celebramos, pues, nada más y nada menos que con una parrilla-barril, de mano de nuestro Hno. Edwin Jaramillo, y del suscrito, quienes calentamos la brasa para que, con el rico sabor ahumado, disfrutáramos de éste partimiento del pan, con sencillez y alegría de corazón, como dice nuestra correcta doctrina.

El escenario fue el patio de la casa de nuestra Hna. Aracely Abad con sus nietas e hija, quien con gran gozo y bendición le sirvió al Padre abriendo su casa.

Las niñas jugaban con monopatines y disfrutamos verlas pintar y compartir entre hermanos .

Sí el diablo oculta Pentecostés, pues, nosotros lo celebramos; y no sólo lo celebramos sino que lo haremos realidad viviente y en manifestación en el mundo de los sentidos ¡Y ay de nosotros si no lo hacemos!

Dios los bendiga.