Dios los bendiga.
La promesa, desde la caída del hombre, fue poner enemistad entre la simiente de la serpiente y la simiente incorruptible, la cual es el espíritu santo, Cristo en nosotros.
A nuestro Padre de la Creencia «Abraham» también le fue hecha la promesa de ser Padre de Multitudes y que se cumple desde el día más importante de la Cristiandad, «Pentecostés».
Desde entonces tenemos poder desde lo alto y somos testigos hasta el último rincón de la tierra (su casa y donde quiera que usted se encuentre). Por eso felicitamos a nuestros Hermanos con el Cristo que hay en cada uno de nosotros.
Así que, a manifestar ese poder.
Dios los bendiga.
Alejandro Pereira.


















