Una vez más nuestro Padre amado nos complace y deleita con su maravillosa Palabra a través del Seminario “ No quiero que ignoréis”.
En esta oportunidad las ciudades bendecidas fueron Guacara y Valencia con la participación de sus Coordinadores de Iglesias en el hogar de nuestra hermana Emil Suarez, en Guacara.
En lo que respecta a la doctrina recibida (¡Pura dinamita!) que nos exhorta y amonesta a ser creyentes activos en el conocimiento de Palabra, a pesar de las circunstancias (aflicciones y/o tribulaciones). Sabiendo que Dios se ocupa de nosotros mientras nosotros nos ocupamos de sus asuntos espirituales, y que en Él hay consuelo, en su Palabra hay consuelo y en la casa creyente hay consuelo, cuando nos reunimos para vivir y hacer realidad Hechos 2:42: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”.
Hablando un poco de la comunión unos con otros, solo puede haber comunión cuando hay sana doctrina común entre todos, entonces, allí hay sanidad, poder, y en especial de lo que estamos hablando “consuelo”. En conclusión, no puede haber verdadero consuelo sin Dios, sin Su Palabra y sin la Casa Creyente que es la que vive la comunión de unos con otros, el partimiento del pan y las oraciones.
El seminario «No quiero que Ignoréis» nos capacita y ayuda a cerrar brechas en la competencia espiritual, sabiendo que el adversario lo que quiere es mantenernos ignorantes para ser presas fáciles y débiles que comprometen la fuerza del cuerpo.
La principal exhortación es corregir las doctrinas extrañas infiltradas (aquí estaríamos mal informados) y profundizar en el conocimiento de la verdad donde desconocemos la Palabra de Dios (aquí estaríamos desinformados). No es casualidad que nuestro tema del año 2017 sea Tito 1:9, y que en éste año se nos enfatice el hecho de no ser ignorantes a través de esté esplendido material como lo es el seminario «No quiero que ignoréis».
Un abrazo a la Casa Creyente, y hasta otra oportunidad.