Comparto con ustedes algunas imágenes de la cena de fin de año que celebramos junto a los creyentes de la Iglesia en nuestro hogar, en donde compartimos unánimes, primero, el pan de vida que es la maravillosa Palabra de Dios y luego un delicioso plato tradicional que disfrutamos juntos, «con alegría y sencillez de corazón».