Partir el pan con los hermanos es parte importante de la comunión de los santos. Y en el pasado mes, en la terraza de nuestra oficina en Puerto La Cruz, hemos tenido un par de oportunidades de cumplir con este maravilloso mandato. La primera, con el equipo de trabajo de la pasada reunión de Coordinadores, un «parrilazo»; y la segunda, el pasado domingo, con unas deliciosas tortillas, una dulce comunión, y el alimento del alma, la Palabra de Dios correctamente dividida.





























































































