El pasado 8 de Junio los creyentes de Barcelona, Puerto La cruz y Puerto Píritu se unieron en un solo corazón para celebrar el glorioso día de Pentecontés, cuando el espíritu santo fue derramado en los creyentes de la Iglesia del Primer Siglo, quienes por primera vez lo manifestaron al hablar en lenguas magnificando a Dios.
Fue un día de un pleno compartir de deliciosa comunión, juegos, música, competencias y exquisita comida.
Hoy, gracias a aquel Pentecostés, podemos vivir como testigos del poder del espíritu y seguir llevando
Palabra sobre Venezuela.






































































































































































































































